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  3. SI – Quiénes somos (en breve)

Quiénes somos

Hombres y mujeres, laicos, sacerdotes, diáconos, consagrados/as que se sienten llamados, también en este camino asociativo, a seguir a Jesús sobre la vía de la perfección cristiana, en adhesión al Evangelio y en obediencia a la Iglesia.

Se confían por lo tanto, a la Palabra de Dios y al Magisterio de la Iglesia reconociéndolos como elementos constitutivos de la vida del cristiano.

los Siervos Inutilés del Buen Pastor (SI)

El Movimiento eclesial católico de Los Siervos Inútiles del Buen Pastor (SI) está configurado actualmente entre la asociación privada de fieles (Cod. Dir. Can. 215-321-326; art. 1-2 del Estatuto).

El Movimiento se ha constituido en Asís (PG) el 3 de mayo de 2009 (domingo del Buen Pastor) y ha sido aprobado con Decreto definitivo el 13 de junio de 2015 por el Arzobispo Mons. Doménico Sorrentino, Obispo de Asís – Nocera Umbra – Gualdo Tadino (Prot. N. CDV- 24/2015).

En lo que respecta a pertenecer al Movimiento, uno puede elegir seguirlo, sin particular empeño, la espiritualidad y la iniciativa de Simpatizantes SI.  En cambio, si uno se siente llamado a vivir la Fe católica según el carisma fundacional del Movimiento, el camino que lleva a ser Miembro efectivo se articula en tres años pasando de la adhesión como Aspirante SI (el primer año) a Adherente Si (segundo año) hasta llegar a ser Miembro efectivo SI (tercer año). Estos pasos están caracterizados por la renovación de las promesas bautismales (primer año) y por la profundización y acogida de la Fe católica Símbolo apostólico (segundo año); Professio  Fidei (GIOVANNI PAOLO II, Ad Tuendam Fide, 18/05/1998), (tercer año).

Presentación del SI p. Sergio Cerracchio, Asistente Eclesiástico Vicario del Movimiento eclesial católico de los SI y revisor del subsidio

Queridos hermanos y hermanas Siervos Inútiles del Buen Pastor,

encuentro particularmente feliz la combinación de este año: con los Hechos de los Apóstoles y la Constitución Conciliar Gaudium et Spes (GS), se nos proponen dos textos que sintetizan la gran historia de la evangelización. El libro bíblico de los Hechos de los Apóstoles nos conduce a los primeros pasos de la Iglesia naciente, cuando debían inventarse estructuras, praxis y disciplinas para difundir su mensaje en un mundo que la ignoraba. En aquellas páginas vibrantes, vemos una dinámica que tiene como protagonista al Espíritu: el anuncio crea la comunidad y el resultado es la alegría. La GS se inserta en la misma veta, pero dos mil años después, cuando las estructuras están demasiado definidas y la praxis se ve afectada por un peso que tiene tanta necesidad de ser alivianado. Ahora el mundo no ignora a la Iglesia, pero malinterpreta su presencia en la sociedad y en la historia.

Pero el mismo Espíritu de los inicios, sopla todavía y estamos viviendo una estimulante y exigente fase de renovación. En ocasiones la Iglesia ha tenido la tentación de colocarse en una actitud defensiva de frente a un mundo no siempre favorable, pero justamente la GS ha cambiado la perspectiva, partiendo de su misma naturaleza: una constitución “pastoral”, es decir, no doctrinal, disciplinaria, dogmática, sino un texto que quiere acompañar a los fieles de Cristo hacia un nuevo diálogo con el mundo hasta sentirse siervos.

SI p. Sergio Cerracchio

Presentación de Mons. Lino Ferrari, Asistente Eclesiástico General del Movimiento Eclesial Católico de los SI

Al comentar el subsidio del año 2026, que me sugiere profundizar la Gaudium et Spes (GS) y los Hechos de los Apóstoles, me viene a la mente la famosa expresión del Papa Francisco: “No estamos en una época de cambios, sino en un cambio de época”.

Y para afrontar tal desafío, es necesario permanecer bien sujeto a lo que es fundamental.

“Hechos de los Apóstoles” y “GS”, ofrecen una base sólida para quien desea compartir un servicio a la Iglesia como verdaderos Siervos inútiles del Buen Pastor, es decir, quien desea usar los instrumentos de la dulzura y de la humildad, pero también de la firmeza y la capacidad, dejándose guiar por la vida de las primeras comunidades cristianas y por el documento del Concilio Vaticano II que nos ayuda a anunciar el Evangelio inmutable en un mundo que cambia, atentos a las señales de los tiempos bajo la guía del Espíritu.

Lo que realmente cuenta, es tener la mirada fija sobre el Señor Jesús. Y esto cuenta ya sea en el plano del propio crecimiento espiritual, ya sea en el plano misionero de nuestra participación en la Iglesia como sacramento universal de salvación.

Nos otorgue este año, también a través  del presente subsidio, inspirar en nosotros el entusiasmo de los primeros apóstoles y el sentido de apertura del Concilio. 

Don Lino Ferrari

Presentación del fundador y responsable SI diácono luca lucchini

Queridos Hermanos y Hermanas SI,

Queridos Simpatizantes SI,

por Su infinita Gracia y Misericordia, el Señor nos concede reencontrarnos, en comunión de intenciones y de oración, para celebrar mensualmente un nuevo año iluminado por Su Palabra y por el Magisterio de la Iglesia católica.

Nuestros encuentros mensuales de Adoración y de Oración SI 2026, estarán acompañados, respectivamente, por las lecturas extraídas de los Hechos de los Apóstoles, continuando con los documentos del Concilio Vaticano II, por la Constitución Pastoral Gaudium et Spes sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo.

Este último documento, más actual que nunca por los temas tratados, tiene como argumento central, como idea central, la «íntima unión de la Iglesia con toda la familia humana, donde las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de hoy, sobre todo de los pobres y de todos aquellos que sufren, son también las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los discípulos de Cristo y nada hay tan genuinamente humano, que no encuentre eco en sus corazones. De hecho, su comunidad, está compuesta de hombres, los cuales, reunidos junto a Cristo, son guiado por el Espíritu Santo en su peregrinar hacia el reino del Padre, y han recibido un mensaje de salvación para proponerlo a todos. Por eso, la comunidad de los cristianos se siente real e íntimamente solidaria con el género humano y con su historia» (Gaudium et spes, Proemio n. 1)

La reflexión propuesta por Gaudium et Spes, se conjuga bien y hace brillar cuanto leamos en Hechos, ya que, en este gran Libro neo-testamentario – atribuido según la tradición cristiana al Evangelista Lucas – está descrita la historia del nacimiento del Cristianismo, el esfuerzo y los sacrificios realizados por las primeras comunidades cristianas durante la primera fase de la evangelización, en el arquetipo de la Iglesia naciente, observando en particular, la misión apostólica de los apóstoles Pedro y Pablo, hasta la llegada de este último a Roma.

Pero, hablando de Evangelización o mejor dicho, de Nueva Evangelización, un tema muy apreciado para nuestros Pontífices a partir de san Juan Pablo II desde 1979, asunto que tiene que ver hoy en día principalmente con el carisma de cada Realidad o Movimiento eclesial como el nuestro, quisiera concluir con todo lo afirmado por nuestro nuevo Pontífice, el Papa León XIV – a quien va el respeto afectuoso de nuestra oración y de nuestra obediencia de bautizados y de SI – en la Homilía de la Vigilia de Pentecostés, el pasado 7 de junio del 2025 con los Movimientos, las Asociaciones y la nuevas Comunidades: «La evangelización, queridos hermanos y hermanas, no es una conquista humana del mundo, sino la infinita gracia que se difunde a través de vidas transformadas por el Reino de Dios. Es el camino de las bienaventuranzas, un itinerario que recorremos juntos, en continua tensión entre el “ya” y el “todavía no”, hambrientos y sedientos de justicia, pobres de espíritu, misericordiosos, mansos, puros de corazón, que trabajan por la paz. Para seguir a Jesús en este camino que Él ha elegido no sirven poderosos protectores, compromisos mundanos o estrategias emocionales. La evangelización es obra de Dios y, si a veces pasa a través de nuestras personas, es por los vínculos que hace posible. Estén por tanto profundamente ligados a cada una de las Iglesias particulares y a las comunidades parroquiales donde alimentan y gastan sus carismas. Cerca de sus obispos y en sinergia con todos los otros miembros del Cuerpo de Cristo actuaremos, entonces, en armoniosa sintonía. Los desafíos que la humanidad enfrenta serán menos espantosos, el futuro será menos oscuro, el discernimiento menos difícil, si juntos obedeciéramos al Espíritu.

Que María, Reina de los Apóstoles y Madre de la Iglesia, interceda por nosotros».

Aprovecho la ocasión para agradecer de corazón al SI P. Segio Cerracchio por haber revisionado sabiamente el presente Subsidio 2026.

A todos y  cada uno de Vosotros y con Vuestras familias, por la poderosa intercesión de María Santísima, auguro todo bien en Cristo y en la Iglesia.

¡Viva Jesús!

SI diac. luca lucchini

Presentación del Vice responsable SI diácono Luca Viaro

Amados hermanos y hermanas en Cristo,

el subsidio de Oración y Adoración para el año 2026, nos propone una experiencia única: un vínculo que une dos etapas fundamentales de nuestra historia de fe. Por un lado, el entusiasmo, el intercambio y la misión de las primeras comunidades cristianas, narrados con vivaz realismo en el libro de los Hechos de los Apóstoles. Por otra parte, la perspectiva profética del Concilio Vaticano II, sobre todo en la constitución pastoral Gaudium et Spes, nos invita a practicar nuestra fe en un diálogo continuo con el mundo contemporáneo. Ambos documentos, si bien, distantes dos milenios, comparten un alma común: comprender que la Iglesia no es una entidad estática, sino un organismo viviente, guiado por el Espíritu Santo. En los Hechos, observamos una comunidad que, después de la Ascensión, espera con inquietud la promesa de Jesús, para luego manifestar un testimonio audaz en Jerusalén, en Judea, en Samaría y hasta en los confines de la tierra. La suya no es una iniciativa “estratégica”, sino una reacción natural a un encuentro: El Rosto de Cristo resucitado que cambia su existencia. Dos mil años después, el Concilio Vaticano II vuelve a adquirir este mismo impulso. La Gaudium Spes no representa un tratado teológico teórico, sino una resonancia fuerte y clara de la necesidad de “compartir las alegrías y esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de hoy, sobre todo de los pobres y de todos aquellos que sufren”. Es una invitación a dejar nuestros Cenáculos para encontrar los lugares donde está la humanidad: en las fábricas, en las escuelas, en los hospitales, en las familias, reconociendo en cada persona a un hermano, imagen de Cristo.

El recorrido es evidente: utilizaremos los textos de los Hechos de los Apóstoles como reflexión. Los observaremos reflejarse en los temas de la Gaudium et Spes. El coraje de Pedro y de los apóstoles se manifiesta en el llamado del Concilio a iniciar un diálogo: la comunión de los primeros cristianos en la invitación a formar una comunidad fraterna; su audacia misionera en la responsabilidad de servir y proclamar el Evangelio a un mundo en búsqueda de respuestas.

Nuestro subsidio, mediante la oración y la meditación, servirá de orientación para la acción. Nos asistirá para dar respuesta a estas preguntas: ¿De qué modo, hoy, estamos en condiciones de ser una Iglesia que tiene el coraje de salir?¿De qué modo podemos servir al mundo con la mirada de Cristo?

Que el Espíritu Santo, que ha dirigido a los apóstoles y a los padres del Concilio, ilumine nuestro camino y una nuestros corazones al Suyo, para ser auténticos Siervos Inútiles del Buen Pastor en la historia de hoy.

In Corde Mariae

SI diac. Luca Viaro

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