Presentación del fundador y responsable SI diácono luca lucchini
Queridos Hermanos y Hermanas SI,
Queridos Simpatizantes SI,
por Su infinita Gracia y Misericordia, el Señor nos concede reencontrarnos, en comunión de intenciones y de oración, para celebrar mensualmente un nuevo año iluminado por Su Palabra y por el Magisterio de la Iglesia católica.
Nuestros encuentros mensuales de Adoración y de Oración SI 2026, estarán acompañados, respectivamente, por las lecturas extraídas de los Hechos de los Apóstoles, continuando con los documentos del Concilio Vaticano II, por la Constitución Pastoral Gaudium et Spes sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo.
Este último documento, más actual que nunca por los temas tratados, tiene como argumento central, como idea central, la «íntima unión de la Iglesia con toda la familia humana, donde las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de hoy, sobre todo de los pobres y de todos aquellos que sufren, son también las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los discípulos de Cristo y nada hay tan genuinamente humano, que no encuentre eco en sus corazones. De hecho, su comunidad, está compuesta de hombres, los cuales, reunidos junto a Cristo, son guiado por el Espíritu Santo en su peregrinar hacia el reino del Padre, y han recibido un mensaje de salvación para proponerlo a todos. Por eso, la comunidad de los cristianos se siente real e íntimamente solidaria con el género humano y con su historia» (Gaudium et spes, Proemio n. 1)
La reflexión propuesta por Gaudium et Spes, se conjuga bien y hace brillar cuanto leamos en Hechos, ya que, en este gran Libro neo-testamentario – atribuido según la tradición cristiana al Evangelista Lucas – está descrita la historia del nacimiento del Cristianismo, el esfuerzo y los sacrificios realizados por las primeras comunidades cristianas durante la primera fase de la evangelización, en el arquetipo de la Iglesia naciente, observando en particular, la misión apostólica de los apóstoles Pedro y Pablo, hasta la llegada de este último a Roma.
Pero, hablando de Evangelización o mejor dicho, de Nueva Evangelización, un tema muy apreciado para nuestros Pontífices a partir de san Juan Pablo II desde 1979, asunto que tiene que ver hoy en día principalmente con el carisma de cada Realidad o Movimiento eclesial como el nuestro, quisiera concluir con todo lo afirmado por nuestro nuevo Pontífice, el Papa León XIV – a quien va el respeto afectuoso de nuestra oración y de nuestra obediencia de bautizados y de SI – en la Homilía de la Vigilia de Pentecostés, el pasado 7 de junio del 2025 con los Movimientos, las Asociaciones y la nuevas Comunidades: «La evangelización, queridos hermanos y hermanas, no es una conquista humana del mundo, sino la infinita gracia que se difunde a través de vidas transformadas por el Reino de Dios. Es el camino de las bienaventuranzas, un itinerario que recorremos juntos, en continua tensión entre el “ya” y el “todavía no”, hambrientos y sedientos de justicia, pobres de espíritu, misericordiosos, mansos, puros de corazón, que trabajan por la paz. Para seguir a Jesús en este camino que Él ha elegido no sirven poderosos protectores, compromisos mundanos o estrategias emocionales. La evangelización es obra de Dios y, si a veces pasa a través de nuestras personas, es por los vínculos que hace posible. Estén por tanto profundamente ligados a cada una de las Iglesias particulares y a las comunidades parroquiales donde alimentan y gastan sus carismas. Cerca de sus obispos y en sinergia con todos los otros miembros del Cuerpo de Cristo actuaremos, entonces, en armoniosa sintonía. Los desafíos que la humanidad enfrenta serán menos espantosos, el futuro será menos oscuro, el discernimiento menos difícil, si juntos obedeciéramos al Espíritu.
Que María, Reina de los Apóstoles y Madre de la Iglesia, interceda por nosotros».
Aprovecho la ocasión para agradecer de corazón al SI P. Segio Cerracchio por haber revisionado sabiamente el presente Subsidio 2026.
A todos y cada uno de Vosotros y con Vuestras familias, por la poderosa intercesión de María Santísima, auguro todo bien en Cristo y en la Iglesia.
¡Viva Jesús!
SI diac. luca lucchini